Licencia Creative Common

viernes, 1 de mayo de 2015

Mamá, papá, ¿cuánto tiempo podréis dedicarme?

El pasado miércoles concluimos una actividad que comenzamos el lunes la cual consistía en una comparativa entre como está el tema de permisos prenatales en la Unión Europea. Aunque comparamos algunos países no llegamos a concluirlos todos; por ello la tabla de acontinuación no es de elaboración propia, pero a posteriori detallo las conclusiones y reflexiones a las que llegamos en clase.


*Nos llamó especialmente la atención como países con un nivel de vida más bajo como por ejemplo Italia, gocen de permisos parentales más prolongados que algunos de los países más ricos de la Unión Europea. Esto se debe en gran medida a la tradición familiar de los países mediterráneos, los cuales le dan gran importancia a esta institución. Si atendemos a estos criterios, vemos las distintas concepciones que cada estado tiene de la Familia.

*Muy unida a la idea anterior, comentamos también en clase el hecho de que Alemania, siendo la gran potencia europea goce de unos permisos parentales muy por debajo de otros países de renta per cápita muy inferior (como el caso de Itlaia). Desde mi más humilde opinión, achaco esto al afán de superación económica existente en este país para seguir siendo la cabeza europea; por ello, la incorporación de los padres al trabajo tras el parto es más inmediata que en otros países.

*Por otro lado, me dí cuenta de como la mentalidad machista, tanto como feminista sigue imperante en nuestra sociedad, siendo yo la que lanza la primera piedra. Después de haber pensado mucho, recapacité por y para la igualdad entre padres y madres, pero no voy a negar que me llamara especialmente la atención el hecho de que en muchos países el permiso parental pueda ser compartido por padres y madres. Me horroriza la idea de haber llegando a pensar eso, pero sinceramente creo que no es culpa más que de la sociedad en la que me he criado y vivo, esa en la que los papeles de la mujer están ligados al cuidado de hijos y casa, mientras que los machos de la casa se dedican a traer el pan a casa. Igualmente, qué triste me parece el que por mi mente pueda haber pasado esa idea. Si queremos y luchamos por la igualdad, en el ámbito familiar es en el primero que ha de notarse.


Como conclusión diré que es realmente una paradoja que seamos una "unidad europea" y que en este sentido exista una gran disparidad de permisos. Una vez más, quizás los más grandes y potentes tengan que aprender de los más chiquitos y familiares, dejando más a un lado lo material y luchando así por adoptar posturas que favorezcan y fortalezcan la unión de lazos familiares. A fin de cuentas como bien dice mi madre "la familia es lo primero".



No hay comentarios:

Publicar un comentario