Jugando a ser políticos
Ayer en clase terminamos de ver las reformas que nuestro sistema educativo ha sufrido a lo largo de la historia y la profesora nos mandó como tarea el planteamiento de una serie de puntos que formarían parte de nuestra reforma ideal. Curiosa actividad, si se tiene en cuenta que realmente, la gran mayoría de nuestras reformas han nacido del antojo de un recién estrenado gobierno. Pues bien, hoy me toca a mí jugar con el futuro del país, espero que se note mi intencionalidad de tener en cuenta a los principales actores de de la educación y de desmerecer todo aquello que sea accesorio, tal que enriquecer las arcas del país a costa de la educación o que el hecho de dedicarse a educar sea una mera vocación y no un deseo de tener 3 meses de vacaciones. A continuación expongo algunas de mis propuestas.
- Eliminación del sistema de oposición para acceder a puestos de maestros y educadores, eliminando así el sinsentido de elegir un trabajo por comodidad y calidad de vida y no por vocación. El sistema cual de oposición da lugar a maestros "amargados" cuya consecuencia es alumnos desmotivados.
- Obligatoriedad de la Educación Infantil: aunque en este sentido parezca que barra para mi tejado, no es así, pero me parece una despreocupación y una falta de responsabilidad por parte de los padres el hecho de impedir que sus hijos gocen de un desarrollo adecuado gracias a la asistencia de profesionales de la educación, pensando sobre todo, en la elasticidad cerebral característica de esta etapa.
- Tasas bajas o nulas. Me parece una aberración el llamar educación pública a aquella por la que se paga 900 € de matrícula. Amigos de otros países se ríen de esa gratuidad al pensar que esos precios son los que establecen en universidades privadas de su país.
- Centros de interés. Me fascina la idea de que por fín se pudiese considerar cuáles son los intereses de los niños para trabajar los contenidos mediante los mismos. No he entendido nunca (desde que soy niña) el porqué de la manía de la mayoría de profesores de presentar de manera tan aburrida el aprendizaje, bueno quizás de nuevo, la falta de vocación lo explique todo. Muchos centros educativos ya están unidos a esta causa, pero mi propuesta es que no sea una elección sino que sea una obligación.
- Ratio más baja y más profesionales por clase. Si los encargados de recortar en capital humano en educación estubiésen una jornada escolar en una clase en la que con suerte hay solamente 25 alumnos, se darían por fín cuenta de la barbaridad que esto supone.
- Adaptación de todos los centros a las nuevas tecnologías, aprovechándose de las mismas para que los niños aprendan de forma divertida.
- Obligatoriedad de la asistencia a la escuela de padres como apuesta firme para que los padres de una vez por todas se impliquen en la educación de sus hijos. Obviamente, se fiajrían distintos horarios para que todos los padres tuviese posibilidad de acudir.
En fín, entre otras muchas, estas serían algunas de mis propuestas para confeccionar una nueva ley educativa. Espero se tenga en cuenta mi modesta opinión.
- Obligatoriedad de la asistencia a la escuela de padres como apuesta firme para que los padres de una vez por todas se impliquen en la educación de sus hijos. Obviamente, se fiajrían distintos horarios para que todos los padres tuviese posibilidad de acudir.
En fín, entre otras muchas, estas serían algunas de mis propuestas para confeccionar una nueva ley educativa. Espero se tenga en cuenta mi modesta opinión.
Imagen rescatada de la web www.e-faro.info

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